En 1962, en su planta de Valencia, Ford Motor inició el ensamblaje de vehículos en Venezuela.
El primer Ford ensamblado en el país fue el Falcon, que encabeza una lista de modelos exitosos, como el Galaxie, el Fairlane, el LTD y el Mustang, una celebridad más vigente que nunca.
Pero los modelos introducidos en el mercado venezolano en estas cuatro décadas no acaban allí, pues son muchos los que han hecho historia: los automóviles Maverick, Sierra, Escort, Festiva, Fiesta y Laser; las pick ups F-150 y Ranger; los camiones F-350, Cargo, F-7000 y F-8000, y los utilitarios Bronco y Explorer. Este último, por cierto, un best seller mundial desde su primer día en el mercado.
La planta de Ford en Valencia ocupa un terreno de 416 mil 234 metros cuadrados. Sus instalaciones y sus 1.500 trabajadores, le dan una capacidad de producción de 300 unidades por día en un solo turno. Para 1997, había producido su primer millón de vehículos en Venezuela.
La planta de Valencia ha sido objeto de reconocimientos y certificaciones nacionales e internacionales. En 1993 obtuvo el certificado Q1, que otorga la Corporación a las plantas que cumplen a cabalidad con sus normas mundiales de calidad de exportación. En 1996 recibió la certificación internacional ISO 9002 y en 2005 la certificación ISO 14001:2004 por su impecable gestión ambiental.
Ford cubre el mercado subregional andino a través de exportaciones a Colombia y Ecuador, contribuyendo así a la generación de divisas para Venezuela.
Las inversiones realizadas por Ford en Venezuela demuestran su confianza en el país y han permitido la evolución tecnológica en todos los aspectos del negocio, la capacitación continua de sus trabajadores, concesionarios y talleres autorizados, así como su excelente posición en ventas y penetración de mercado.